Usos del algodón

El algodón es uno de los productos naturales más solicitados y utilizados en todo el mundo. Por lo general, las personas lo emplean para producir telas, pero sus beneficios van más allá. Este ayuda al cuidado personal, al ser fundamental para consentir la piel al aplicar sobre ella algunos productos. Por eso, compartimos contigo algunos de estos usos:

Limpieza:

Muchos productos de limpieza personal están hechos con algodón: los copitos para los oídos, las rodajas desmaquilladoras, las motas y los aplicadores. Todos ellos cuidan suavemente la piel.
Asimismo, se usa para fabricar elementos de aseo del hogar: trapeadores y paños para limpiar superficies.

Diseño textil:

Con el algodón es posible fabricar todo tipo de hilos, conocidos como hilazas; con ellas se crean telas, prendas y accesorios.

Los múltiples usos de un copito

Los copitos han sido por mucho tiempo un elemento necesario e ideal para limpiar algunas zonas del cuerpo como la parte externa de las orejas y el ombligo. La composición “acolchadita” pero compacta y la suavidad de los copitos Higietex han hecho que sean los preferidos de los bebés y los adultos.

Además de los beneficios tradicionales que ellos ofrecen, estos elementos de aseo tienen otros usos. Aquí están algunos de ellos:

  • Sirven para corregir el maquillaje de los ojos (sombras y pestañinas)
  • Facilitan la limpieza del esmalte que queda en la cutícula y en la piel cuando se hace la manicura
  • Permiten también la limpieza suave de la zona interna de la nariz
  • Son útiles para aplicar cremas en puntos de la piel generados por el acné
  • Ayudan a limpiar los teclados del computador, el teléfono, la calculadora…
  • Permiten hacer la limpieza de las esquinas de algunas zonas del hogar y de elementos de oficina
  • Sirven de “pincel” para que los niños realicen algunas pinturas y manualidades

Ante estas diversas alternativas de uso, es claro que este producto es mucho más que un copito. ¡Compruébalo y aprovecha sus múltiples beneficios!

Tipos de piel

Antes de aplicar cualquier tipo de tratamiento a nuestra piel debemos saber qué tipo de cutis tenemos y cómo podemos cuidarlo. Se puede decir de forma genérica que existen tres tipos de piel: piel grasa, piel seca y piel normal o mixta. Algunos amplían esta clasificación con un cuarto tipo de piel, que es la piel sensible, pero este tipo se puede dar en cualquiera de los tres casos anteriores y más que una categoría aparte es una característica asociada a la misma.

Piel Grasa

Son pieles de poros dilatados y brillantes en exceso, comúnmente rechazan el maquillaje que suele correrse debido a la acción de la grasa ya que ésta forma una película donde los productos cosméticos se fijan con mayor dificultad. Conviene tratarlas con un producto astringente que reduce el exceso de grasa.

Piel normal o mixta

La piel normal o mixta se caracteriza por un exceso de grasa en la zona T (frente, nariz y mentón) y sequedad en pómulos y mejillas. Es el tipo más fácil de cuidar, pues tanto la zona grasa como la seca son menos extremas.

Piel seca

Es el caso contrario del cutis graso, en este tipo las glándulas sebáceas no producen suficiente sebo y la carencia de grasa da como resultado una piel áspera y mate en la que los poros están casi cerrados. Tiende a resecarse con el simple efecto del aire y en algunos casos llega a cuartearse. Este tipo de pieles requiere más cuidados que el cutis graso o normal, pues tiende a envejecer prematuramente. Debemos aplicar diariamente una crema nutritiva rica en aceites y vitaminas, en especial vitaminas E y A (Retinol), que combaten los efectos de los radicales libres y el envejecimiento prematuro.

Sensible

Cualquiera de estos tipos (piel grasa, seca o normal), además puede ser sensible. Estas pieles reaccionan con manchas, sarpullidos, dermatitis o rojeces ante cambios emocionales, de temperatura, situaciones de estrés, etc.

Rutina de limpieza diaria

Paso 1: limpieza

El primer paso es una buena limpieza facial, si es por la mañana con un limpiador facial suave, será suficiente. Si es por la noche y vas maquillada primero deberás desmaquillarte con un desmaquillante, existen en crema, leche o de base acuosa. Escoge un limpiador y un desmaquillante adecuados para tu tipo de piel, seca, normal, mixta o grasa. Para realizar este primer paso puedes utilizar Algodón Higietex ó Rodajitas Higietex.

Paso 2: tónico

El segundo paso es aplicar con un algodón Higietex ó Rodajitas Higietex un tónico astringente que te ayudará a cerrar los poros para evitar que entre suciedad. Existen tónicos astringentes para cada tipo de piel, escoge el que mejor se adapte a la tuya.

Paso 3: hidratación

Por último, la crema hidratante, todas las pieles, incluso las grasas necesitan hidratación, si tu piel es grasa busca una crema hidratante en textura gel que sea libre de grasa y si puede ser con pocas siliconas así no obstruirá tus poros. Si tu piel es seca una crema hidratante algo más nutritiva será ideal y para las pieles normales algo entremedio.